Sobre Fragilidad
Todo cambia, nada permanece. En un soplo, todo se transforma, sin saber cuándo o dónde. Hoy juntos, mañana quizás no. En esta incertidumbre, no hay adiós, solo lo esencial perdura en nosotros. El tiempo es un misterio, nuestras memorias dan sentido a la vida. La fragilidad de la existencia es algo que a menudo pasamos por alto en la vorágine de la vida diaria. Es fascinante cómo en un solo instante, todo puede cambiar. La incertidumbre que rodea nuestra existencia nos recuerda la importancia de valorar cada momento y apreciar a quienes nos rodean. Las despedidas, en este contexto, parecen menos definitivas, ¿verdad? Porque en realidad, ¿hay realmente un adiós cuando nuestras memorias compartidas persisten en nuestro corazón y en el tejido mismo de nuestra existencia? Es una invitación a dejar de lado el ego, ese compañero constante que a veces nos distrae de lo esencial. ¿Acaso no es liberador reconocer que el tiempo que nos queda es un misterio? Nos insta a sabor...